La Ley de Vibración establece que todo en el universo, incluyendo pensamientos y emociones, está en constante movimiento y emite una frecuencia o vibración específica. La Ley de Atracción opera sobre esta base: lo similar atrae a lo similar. Por lo tanto, la vibración energética que emites a través de tus pensamientos, sentimientos y creencias atrae de vuelta a tu vida circunstancias, personas y experiencias que resuenan con esa misma frecuencia.